
Manilva es la población más al oeste de la provincia de Málaga, justo antes de llegar a Cádiz. Mientras que el turismo se ha centrado a lo largo de la costa hasta llegar a Málaga, Manilva solo ha experimentado un crecimiento notable en los últimos años, lo que ha ayudado a mantener en esta zona el carácter típico del pueblo manilveño. De hecho, todavía las mayores fuentes de ingreso aparte del turismo, provienen de la agricultura y la pesca.
La ciudad de Manilva data del siglo XVII, cuando ataques de bárbaros y piratas que estaban constantemente al acecho de las costas hacen que el rey Carlos V ordene la construcción de una torre de vigilancia alrededor de la cual surge una comunidad. En este tiempo, Manilva formaba parte de Casares, pero a partir de 1796 se separa llegando a ser autónoma.
El municipio de Manilva está dividido en 4 zonas muy distintas, San Luís de Sabinillas, Puerto de la Duquesa, Hondacavada y la propia Manilva. A pesar de la tarda fundación del pueblo como identidad propia, el pasado de la zona es rico y diverso, remontándose a la época romana de la cual todavía hay evidencias.
Entre las estructuras que quedan, se encuentran los baños Romanos de la Hedionda, que datan del siglo primero antes de Jesucristo, y de los que se dice que el mismo Julio Cesar solia venir regularmente para curar una afección de la piel.
Los baños romanos están situados en el valle de la Hedionda, justo detrás de Manilva y es un sitio precioso para visitar. Recomendamos que se aparque el coche en un sitio cercano y caminar a lo largo del río en dirección a los Baños. Si se quiere, se puede seguir por un camino hasta llegar a Casares (se requieren por lo menos tres horas de caminando), un pueblo en lo alto de la montaña, todo pintado de blanco y con impresionantes vistas.
Los Baños Romanos son muy conocidos en la zona y puede que en fin de semana sea complicado de visitar por la afluencia de personas, sin embargo durante la semana no suele haber nadie por la zona. Existen un par de restaurantes y en particular podemos hablar del Roman Oasis, del cual su especialidad es la cocina al horno de leña y carnes a la barbacoa.
En el pueblo de Manilva, también existen numerosos lugares donde ir a comer o simplemente ded tapas . La cocina del lugar es tipicamente mediterranea, con uso abundante del aceite de oliva, pescado fresco y marisco. Entre los productos típicos de la zona se encuentran las uvas, la miel, queso y sobretodo el vino de Manilva. Los platos que puedes degustar pueden ser la sopa de espárragos, estofado de calamares, tortillas de bacalao y pulpo. La mejor zona para comer pescado sin duda alguna es la conocida como el Castillo de la Duquesa, muy cerca del Puerto Deportivo de la Duquesa y Sabinillas. Durante los meses de primavera y verano, los chiringuitos son una excelente opción para probar toda las variantes que ofrece la cocina con los productos del mar.